domingo, marzo 3, 2024

Irán sigue de cerca y busca sacarle provecho a los desacuerdos entre Netanyahu y Biden

Análisis. Teherán, que sigue acercándose a las armas nucleares, observa con regocijo las tensiones entre Israel y Estados Unidos. En una de las encrucijadas más graves a las que se ha enfrentado nunca, el gobierno israelí sólo se ocupa de la reforma judicial.

Dr. Raz Zimmt – Adaptado por Marcos Olivera | Published: 29.03.23, 10:42

Las críticas del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a Netanyahu, y su declaración pública de que el primer ministro israelí no será invitado a la Casa Blanca en breve, se produjeron poco después de la dramática declaración del jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, sobre el programa nuclear iraní.
Durante su testimonio ante el Senado de EE.UU -que no recibió suficiente atención en Israel- Milley declaró que Irán podría producir suficiente material fisible para un arma nuclear en menos de dos semanas y que tardaría unos meses más en fabricarla.
Instalación de enriquecimiento de uranio en Irán. (AP)
Sus declaraciones son una prueba más del fracaso de la estrategia israelí contra el programa nuclear de Teherán. Durante años, Israel intento evitar que Irán alcanzara el umbral nuclear, pero en su lugar lo acercó significativamente.
El empuje de la administración Trump para retirarse del acuerdo nuclear sin una alternativa viable para detener el progreso del enriquecimiento, y principalmente la falta de comprensión de que el estado actual del programa es significativamente diferente de lo que era hace una década y requiere la adopción de una estrategia alternativa, llevaron a Irán al umbral nuclear.
Lo único que los separa ahora de la capacidad de producir armas nucleares es una decisión política de los dirigentes de Teherán.
En los últimos meses, se habían abrigado esperanzas de que mejorara la situación con Irán en medio del creciente malestar interno en la República Islámica y la presión cada vez mayor que se ejercía sobre ella, con el telón de fondo del suministro de aviones no tripulados kamikazes a Rusia en la guerra con Ucrania.
Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán. (Reuters)
Sin embargo, las manifestaciones que estallaron a finales de septiembre de 2022 remitieron en las últimas semanas, y aunque la situación sigue siendo volátil, especialmente a la luz de la agobiante crisis económica, actualmente no existe una amenaza real para la estabilidad del régimen de Teherán.
Mientras tanto, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita, y su creciente acercamiento a otros países árabes, como Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto, indican que las esperanzas de formar una coalición regional-internacional en su contra son infundadas.
En estas circunstancias, correspondía a Israel formular una estrategia alternativa contra Irán, principalmente mediante la coordinación con la administración estadounidense para trazar una «línea roja» tras la cual se tomarían medidas contra su programa nuclear.
Además, debería haber una disposición fundamental a considerar movimientos diplomáticos dirigidos a hacer retroceder el programa a cambio de concesiones económicas, dado que una política basada en «palos» podría empujar a Irán a enriquecer uranio por encima del umbral del 90%.
El Presidente de EE.UU. Joe Biden. (AFP)
También debería prepararse una opción militar disuasoria y establecerse una falta de ambigüedad estratégica con respecto al régimen de Teherán para evitar errores de cálculo y una escalada hacia la guerra.
La creciente tensión entre Israel y Estados Unidos, puesta de manifiesto en las declaraciones de Biden, pone en peligro la capacidad de avanzar en iniciativas conjuntas con Washington para disuadir a Irán de tomar la decisión estratégica de cruzar el umbral nuclear.
Las realidades políticas internas de Israel y la evolución de sus relaciones con Estados Unidos no escapan a la atención de las autoridades iraníes.
Los medios de comunicación del país retrataron, en las últimas semanas, la crisis interna de Israel como un reflejo de su creciente debilidad y de la profundización de las divisiones en la sociedad.
Además del evidente aspecto de seguridad, esto refleja una creciente valoración de que Israel se debilita constantemente, sus capacidades son limitadas y sus amenazas de ataque infundadas.
Netanyahu eligió una coalición de derecha. (AFP)
Especialmente ahora, Israel necesita un gobierno responsable que sea capaz de formular una estrategia actualizada y liderar las medidas necesarias frente a Estados Unidos.
Sin embargo, en Jerusalem hay un gobierno obsesionado con promover una revisión judicial y dirigido por elementos extremistas, religiosos y mesiánicos, incluidos ministros que declaran que Israel puede arreglárselas sin el apoyo de Washington.
Esta conducta supone una grave amenaza para la seguridad nacional de Israel en una de las encrucijadas más graves y significativas a las que se ha enfrentado nunca.
El Dr. Raz Zimmt es experto en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) y del Centro de la Alianza para Estudios Iraníes de la Universidad de Tel Aviv. Danny Citrinowicz es el antiguo jefe de la División de Irán en el Departamento de Investigación de las FDI y actual investigador sobre Irán en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional.

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