domingo, marzo 3, 2024

La emoción de una familia argentina que hizo aliá

Ronaldo Kohl asegura que cumplió el sueño de su difunto padre de regresar a la patria judía: «No lo damos por sentado; estamos viviendo el sueño de nuestros antepasados».

Con el deseo de volver a sus raíces y conectar mejor con su identidad judía, el argentino Rolando Kohl y su esposa Carolina llegaron a Israel con sus tres hijos y dos perros minutos después que Israel comience con la celebración del 75 aniversario de su independencia.

El padre de Kohl, que sirvió como paracaidista en la guerra del Sinaí de 1956, siempre soñó con trasladarse a Israel con su familia, pero falleció el año pasado antes de que ese sueño pudiera hacerse realidad.

«Era un ferviente sionista y su corazón siempre estuvo aquí, en Israel», sostuvo Rolando. «Habíamos soñado con venir juntos, pero él no llegó a ver ese sueño hecho realidad. En cierto modo, se lo estamos cumpliendo», añadió.

El padre de Kohl, que sirvió como paracaidista en la guerra del Sinaí de 1956, siempre soñó con trasladarse a Israel con su familia.

Al llegar a Israel en este momento tan especial del año, entre el Día de la Memoria y el Día de la Independencia, Ronaldo señaló que «es una sensación agridulce estar aquí como israelíes por primera vez».

«Nos hace pensar en la gente que se sacrificó tanto y lo perdió todo para que nosotros pudiéramos estar aquí hoy. Tenemos el privilegio de vivir en la patria judía y no lo damos por sentado. Vivimos el sueño de nuestros antepasados. Quiero que mis hijos sepan que debemos hacer todo lo posible por ser buenos ciudadanos y devolver algo a este país que nos ha recibido», remarcó.

Buscando una vida mejor para su familia, desde Argentina llegaron con la ayuda de la Fraternidad Internacional de Cristianos y Judíos (FICJ) para dar a sus hijos la oportunidad de tener el mejor futuro posible en Israel.

Buscando una vida mejor para su familia, desde Argentina llegaron con la ayuda de la Fraternidad Internacional de Cristianos y Judíos

«Ver la forma en que el personal de la FIJC se preocupa por los olim (inmigrantes), la dedicación que muestran al atender todas nuestras preguntas y preocupaciones… es reconfortante e inolvidable», reconoció. «Una vez que nos instalamos, queremos ayudar en todo lo que podamos a otros que están en la misma situación que nosotros y devolver algo a la organización», agregó.

La Fraternidad Internacional de Cristianos y Judíos funciona desde hace 40 años y se dedica a facilitar la inmigración de unos 750.000 judíos a Israel. Durante ese periodo, la organización ha invertido más de 800 millones de shekels en ese objetivo.

La asociación ha sido uno de los principales partidarios de la labor de la Agencia Judía para promover y facilitar la aliá e incluso colaboró en la creación de Nefesh B’Nefesh.

En 2014 la organización comenzó a trabajar de forma independiente para facilitar la aliá y desde entonces ha ayudado a más de 42.000 personas de 30 naciones a volver a casa en Israel.

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